NADA DE POLITICA

Wednesday, November 03, 2004

Los votantes denuncian fallos con los sistemas informáticos en EEUU

Los votantes denuncian fallos con los sistemas informáticos en EEUU Votantes a lo largo y ancho de Estados Unidos informaron de problemas con los sistemas electrónicos de pantalla táctil lo que, según los críticos, podría ser una señal de que las máquinas utilizadas por un tercio de la población eran propensas al error. Informó Reuters. Miércoles, 3 noviembre 2004 IBLNEWS, AGENCIAS Los votantes que llamaron al teléfono de asistencia electoral denunciaron más de 1.100 problemas con las máquinas, similares a un cajero automático, desde elecciones inapropiadamente contabilizadas hasta pantallas congeladas que dejaban sus votos en una especie de limbo. Los votantes en Maryland dijeron que los candidatos al Congreso no estaban incluidos en las papeletas, mientras que algunos de Florida contaron a los voluntarios del teléfono de asistencia que sus papeletas ya habían sido rellenadas cuando acudieron a votar, según observadores. Las máquinas en Nueva Orleans, Miami y Filadelfia no comenzaron puntualmente por la mañana, causando largas colas en los colegios electorales y haciendo que algunas personas regresasen a sus casas sin votar, según activistas de la Coalición de Protección Electoral (Election Protection Coalition). El grupo independiente dijo que había recibido 1.116 quejas a última hora de la tarde relacionadas con una amplia serie de las máquinas. "Nos da la incómoda sensación de que sólo estamos viendo la punta del iceberg", dijo Cindy Cohn, directora legal de la Fundación Frontera Electrónica (EFF), un grupo político-tecnológico implicado en la coalición. Responsables de compañías creadoras de los sistemas de voto dijeron que la mayoría de los problemas podrían deberse a errores humanos, en vez de a los equipos. "Todo lo que vemos y oímos y decimos a nuestros miembros que a su vez están en contacto con responsables de las elecciones parece ser muy positivo", dijo Bob Cohen, portavoz de la Asociación de Tecnológica de la Información de América (ITAA, por sus siglas en inglés), que cuenta con vendedores de los sistemas de votación como Diebold entre sus miembros. Se esperaba que alrededor de 45 millones de votantes registrados depositasen su voto a través de los sistemas de pantalla táctil, que han sido considerados por responsables electorales como un medio de evitar una repetición del caótico recuento de hace cuatro años en Florida con los anticuados sistemas de tarjeta perforada. Expertos informáticos dijeron que las máquinas tienen tendencia a sufrir errores imprevistos y poseen fallos de seguridad, tan conocidos para los usuarios informáticos. La queja más corriente fue que las máquinas registraban los votos de forma incorrecta. La mayoría de los votantes dijo que podían volver atrás y resolver el problema, una característica del sistema que, según dijo Cohen, no existía en los sistemas sobre papel. Sin embargo, Cohn - de la EFF - dijo que nadie sabía cuántos votos habían sido registrados de forma errónea sin que el votante se diese cuenta. En el Condado de Palm Beach, en Florida, algunos votantes descubrieron que sus papeletas ya habían sido rellenadas cuando entraron, dijo Matt Zimmerman, abogado de la EFF que estaba observando allí el proceso. Un portavoz de la compañía fabricante de las máquinas dijo que probablemente la explicación era que el votante anterior se había marchado antes de rellenar la papeleta por completo. "Los votantes hacen cosas asombrosas. No es una tendencia al error del sistema o del equipo", dijo Alfie Charles, portavoz de Sequoia Voting Systems. En Maryland, se registraron quejas porque la senadora demócrata Barbara Mikulski, el representante demócrata Albert Wynn y el republicano Dutch Ruppersberger no aparecían en las papeletas, dijo Linda Schade, co-fundadora del grupo activista True VoteMD

Monday, November 01, 2004

Kerry y la familia cubana

Nueva York — El presidente George W. Bush podría ganar el estado de la Florida si, entre otras movidas políticas, la mayoría de los cubanoamericanos deciden votar por él. Aunque esta es la tendencia que re gistra la encuestadora Zogby Interna tional, que le otorga un apoyo a Bush del 79% de esta comunidad, existen muchas posibilidades de que en esta ocasión el presidente no reciba todo el respaldo que obtuvo en el año 2000, cuando más del 80% de los cubanos le dio su voto. En esta oportunidad el presidente podría encontrar varios obstáculos en el camino que él mismo quizás no previó. El pasado mes de mayo el presidente dispuso de nuevas medidas que restringían los viajes de los cubanoame ricanos a la isla, al igual que el envío de remesas familiares. Esta decisión no fue bien recibida por un grupo de votantes cubanos que hasta ahora no se tenía en cuenta: los jóvenes llegados de la isla. Estos cubanos, como todos los que llegan a diario, son la única comunidad latina en los Estados Unidos que es bendecida con una ley migratoria que les permite acogerse a la ciudadanía americana tras cinco años de estancia en el país y, como consecuencia, les da el derecho a votar. O sea, que sólo depende de poco tiempo y voluntad para cambiar el estatus de no votante a lo opuesto. Este grupo, a diferencia de los más veteranos, aboga por una política de intercambio con el pueblo cubano en la que no se afecten las relaciones fami liares. Como respuesta a las iniciativas del presidente, muchos han decidido regis trarse en los colegios electorales para votar por primera vez, algo que no hicieron en el año 2000. Una de las pistas claves que podrían concluir que el presidente se podría ver afectado por el voto de algunos cubanos, fue la salida del director ejecutivo de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Joe García, quien tras el anun cio de esas medidas decidió dejar a la organización más grande que reúne al exilio cubano y unirse a la Nueva Red Democrática, un grupo que está tratando de expandir las bases del partido demócrata en el país. En entrevista con EL DIARIO/LA PRENSA, García dijo haberse sentido “traicionado” por “una administración que, desafortunadamente, todo lo que ha hecho en los últimos cuatro años en la temática de Cuba es mentira”. “Este señor (Bush) le ha dado mo tivos a la nueva generación cubanoa mericana para convertirse en demócra tas. (Está) imitando los peores aspectos de la política cubana castrista, poner la política sobre la familia... (Hay) muchas cosas importantes en el mundo, pero nada, nada es más importante que mi familia. Y todo el que diga lo contrario es, o muy hipócrita, o un patriota loco”. Este sobresalto de García no es atí pico en el Miami de hoy y John Kerry lo percibió hace mucho. Por eso, tras la suspensión de los viajes a Cuba, Kerry aprovechó la ocasión para atraer a esos cubanos molestos con una frase que no ha parado de repetir: “Yo estoy comprometido a ver el final del régimen de Castro (pero)... el presidente Bush, por el contrario, le ha pedido a los cubanoamericanos que escojan entre el gobierno y sus familias en la isla”. Pero los republicanos consideran que esta decisión del presidente tiene como principal objetivo acabar con el gobier no de Fidel Castro. “(El presidente) no lo hizo para ganar votos sino por cuestión de principios”, dijo la legisladora de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen al diario “El Nuevo Herald”, añadiendo que estas medidas que endurecen el embargo daban “nue vo vigor” a la base de votantes de Bush. Kerry, por su parte, no ha dejado de mostrar sus simpatías con el electorado cubano pero ha optado por acercarse a otras comunidades que han crecido en los últimos años en la Florida, cuyo voto sería de gran beneficio para su elección. Actualmente se estima que la población hispana de la Florida aumentó en 477,000 personas, para un total de 3,100,000, desde las elecciones de 2000 cuando el candidato Al Gore recibió un respaldo del 54% de los hispanos no cubanos. Específicamente en el condado Mia mi Dade, donde se reúne una de las comunidades más heterogéneas con 2,3 millones de residentes y en el que se han registrado para estas elecciones un total de 125,000 nuevos votantes, John Kerry tenía hasta ayer una ventaja de 54% sobre el 41% que respalda a Bush. Sin embargo, el presidente sigue confiando que el 79% del apoyo que recibe de los cubanoamericanos lo va a ayudar de la misma forma que lo hizo en el 2000. García considera que el presidente se está confiando mucho en estas cifras y no está teniendo en cuenta a aquellos que podrían “castigarlo” por, entre otras cosas, las medidas dispuestas ha Cuba. "Si votan los mismos cubanos que lo hicieron en el año 2000, digamos que le damos a Bush un 80% y a Kerry entre un 19 y un 20%, estamos hablando de unos 6,000 votos nuevos para Kerry -teniendo en cuenta que Bush ganó la Florida en el 2000 por un margen de sólo 537 votos. Con eso, es suficiente para que gane Kerry”. El ex director de la FNCA, no obs tante, se muestra optimista y asegura creer que es precisamente eso lo que va a pasar. “Pienso que el voto cubanoamericano para Kerry va a llegar casi a un 25%”. De ser así, las posibilidades del pre sidente habrían disminuido considerablemente. La Florida, con sus 27 votos elec torales, es una joya preciada que ambos partidos están cuidando muy bien. En momentos en que el candidato demó crata podría adjudicarse estados claves como Ohío y Pensilvania, al presidente le urge ganar la Florida. Según un estudio del Pew Hispanic Center, para estas elecciones los his panos representarán un 14% de los vo tantes de la Florida. De estos, una gran mayoría cubana respalda al presidente Bush y otra, al senador Kerry. Sin embargo, un número significa tivo de jóvenes cubanos que votarán por primera vez, podrían cambiar el curso de esta elección si deciden votar contra un pre sidente que ha afectado uno de sus tesoros más preciados: la familia cubana.